El lunes, antes de las 20 horas, dos ladrones abrieron el portón de una casa ubicada en la calle Álvarez Condarco y entraron al garage para robar una moto. Todo quedó registrado por las cámaras de seguridad del domicilio, y el video fue compartido en redes sociales para alertar a los vecinos de la zona sobre la presencia de personas armadas que podrían volver a actuar.
En el mensaje que acompañaba la publicación del video, el dueño de la vivienda explicó que los delincuentes entraron con total tranquilidad y se llevaron la moto sin que nadie pudiera detenerlos. Además, informó que ya realizó la denuncia correspondiente y entregó las imágenes como prueba a las autoridades.
“Es para alertar a los vecinos de esta gente. Andan armados, tengan cuidado si los ven por la zona”, advirtió. Las imágenes se viralizaron rápidamente y generaron preocupación entre los residentes del barrio.
Fuente: El Ocho
Un hombre fue detenido este lunes en Los Nogales por ser el principal sospechoso de asesinar a su pareja, Julia Elena Espinoza, de 42 años, frente a una escuela. El crimen ocurrió luego de una discusión y el agresor intentó simular que la mujer se había quitado la vida para ocultar el femicidio, el segundo en Tucumán en lo que va de una semana y el tercero en lo que va del año.
Todo comenzó cuando un vecino llamó al 911 para avisar que una mujer parecía haberse ahorcado en la puerta de una escuela de Los Nogales. Pero al llegar al lugar, la Policía se dio cuenta por la posición del cuerpo que no se trataba de un suicidio, sino de un asesinato. Los agentes fueron entonces hasta la casa de la víctima y allí vieron a un hombre que intentaba huir en una moto con una bolsa de ropa.
El sospechoso fue identificado como Pablo Guillermo Mamani, también de 42 años. Al ser interrogado, se contradijo varias veces y luego, entre lágrimas, confesó que había estado tomando alcohol con su pareja cerca de la escuela Miguel de Azcuénaga. Dijo que discutieron por una supuesta infidelidad y que él la ahorcó con sus manos. Luego, usó el elástico de un pantalón para atarla del cuello a una reja y así simular que ella se había suicidado.
El hombre quedó detenido por orden del fiscal Carlos Sale, quien ahora investiga el caso como femicidio.
Víctor Hugo Herrera, un joven que estaba preso por robo en la comisaría de Los Pocitos, murió el viernes pasado tras haber sido brutalmente torturado por otros detenidos dentro del calabozo. El hecho ocurrió el martes, pero recién fue trasladado a un hospital el jueves, y los médicos no pudieron salvarle la vida.
Según contaron los familiares, a Herrera le cortaron la cara con un cuchillo, le hicieron dibujos obscenos en el cuerpo, lo quemaron para tapar las heridas y hasta le llenaron los ojos de harina para que no pudiera ver quién lo atacaba. El ataque fue dentro de la celda, y se sospecha que varios presos participaron en el hecho.
El fiscal Carlos Sale está investigando el caso y ya ordenó las primeras medidas. Tres de los detenidos que habrían sido responsables del ataque fueron trasladados al penal de Benjamín Paz mientras avanza la investigación.