Más de 450 personas fueron detenidas en Tucumán en un operativo policial realizado entre el martes y el miércoles, luego de que el gobernador Osvaldo Jaldo y cuatro funcionarios judiciales recibieran amenazas vinculadas a un condenado por homicidios y narcotráfico. La denuncia fue presentada por el gobierno provincial, lo que llevó a una serie de controles intensivos en todo el territorio.
Las amenazas surgieron de un audio entregado el lunes por la periodista Mariana Romero al Ministerio Público, en el que una mujer relacionada con Miguel “Miguelón” Figueroa enviaba un mensaje intimidatorio contra el gobernador, el juez de Ejecución Gonzalo Ortega y los fiscales Carlos Sale, Ignacio López Bustos y Pedro Gallo. Ante esto, Jaldo anunció públicamente el martes que no se detendría hasta que los responsables fueran llevados ante la Justicia.
Ese mismo día, la Provincia presentó la denuncia ante la Unidad Fiscal de Decisión Temprana, argumentando que el mensaje buscaba generar temor en las autoridades y sus familias. Mientras tanto, la Policía desplegó controles en toda la provincia, logrando la detención de 373 personas e incautando 176 vehículos, 168 motocicletas, drogas y municiones. La mayoría de los detenidos fueron liberados tras ser identificados.
El ministro de Seguridad, Eugenio Agüero Gamboa, afirmó que los operativos permitieron obtener información clave para la investigación, mientras que el jefe de Policía, Joaquín Girveau, aseguró que los controles continuarán en los próximos días para reforzar la seguridad en Tucumán.


