En lo que va del año, Tucumán ha incautado más de 430 kilos de drogas, una cifra cinco veces mayor a la del mismo período de 2024, convirtiéndose en un punto estratégico del tráfico de estupefacientes en el NOA. Dos recientes operativos dejaron en evidencia la creciente sofisticación en el transporte de drogas y el fortalecimiento de los controles en la provincia.
En el primero, Gendarmería Nacional secuestró 51 kilos de cocaína enviados desde Orán, Salta, a Mendoza, ocultos en encomiendas con prendas de vestir. Con la autorización del juez federal José Manuel Díaz Vélez, se realizó una entrega vigilada que permitió detener a tres personas en Mendoza.
El segundo operativo, en el marco del Operativo Lapacho, se llevó a cabo en Tucumán, donde la policía descubrió tres kilos de flores de marihuana escondidos en un cargamento de hojas de coca. El conductor del camión confesó que el destino de la droga era Córdoba.
El ministro de Seguridad, Eugenio Agüero Gamboa, destacó que el endurecimiento de los controles fronterizos está dando resultados. En la región del NOA, la cantidad de droga incautada cayó un 50% respecto al año pasado, pero Tucumán marcó un récord al concentrar el 33% del total decomisado.
El secretario de Lucha contra el Narcotráfico, Jorge Dib, aseguró que se intensificarán aún más los controles siguiendo el mandato del gobernador Osvaldo Jaldo. Mientras tanto, en Salta, el Plan Güemes busca reforzar los controles en la frontera con Bolivia, de donde proviene gran parte de la droga que llega a Tucumán.
A pesar de los avances en la lucha contra el narcotráfico, preocupa el involucramiento de efectivos de fuerzas federales en casos de protección a bandas narco, lo que plantea nuevos desafíos para las autoridades provinciales.


