Cuatro policías tucumanos quedaron bajo investigación judicial por haber estado fuera de su jurisdicción y sin una orden que justificara su presencia en el lugar donde fueron interceptadas la médica de Gendarmería Ivana Georgina Portal y la cosmetóloga Delia Yolanda Tame, detenidas en Tartagal en una causa vinculada a un cargamento de 70 kilos de cocaína y a un presunto intento de “mejicaneada”.
La causa, que se investiga con fuerte hermetismo, sumó una nueva línea que ahora apunta a determinar qué hacían en la zona dos oficiales y dos suboficiales de la Policía de Tucumán.
Según publicó El Tribuno, los efectivos se encontraban en el lugar donde estaban las dos mujeres el domingo, cuando la Renault Duster en la que se trasladaban fue atacada a balazos sobre la Ruta Nacional 34.
Las mujeres detenidas son Ivana Georgina Portal, de 40 años, médica y personal de Gendarmería Nacional, y Delia Yolanda Tame, de 35 años, cosmetóloga y dueña de un centro de estética en Tartagal.
Los investigadores buscan establecer si los policías tuvieron algún tipo de participación en el episodio o si mantenían algún vínculo con el cargamento de droga.
Uno de los puntos que llamó la atención de la Justicia es que los efectivos estaban fuera de su jurisdicción y no contaban con una orden judicial que respaldara su presencia en ese sitio.
Como parte de la investigación, se ordenó una orden de presentación, una medida distinta a un allanamiento, que fue ejecutada en el puesto policial 7 de Abril, ubicado sobre la Ruta Provincial 4, en Tucumán.
Durante el procedimiento, la Justicia secuestró las armas reglamentarias de los efectivos, teléfonos celulares, libros de guardia y una camioneta que se encontraba en el lugar por haber sido secuestrada en otra causa penal.
Los investigadores consideran que esos elementos podrían aportar información importante para reconstruir qué ocurrió antes, durante y después del ataque a balazos contra la camioneta.
La incorporación de los cuatro policías tucumanos al expediente abre una nueva hipótesis dentro de una causa que ya tenía detenidas a la médica de Gendarmería, a la cosmetóloga y al hombre señalado como presunto autor de los disparos.
Ahora, la Justicia intenta determinar si hubo terceros involucrados en el presunto intento de apoderarse del cargamento de 70 kilos de cocaína o si los efectivos cumplían algún otro rol en el lugar del hecho.
Por el momento, no se descartan nuevas imputaciones a medida que avance el análisis de los celulares, las armas, los libros de guardia y el resto de los elementos secuestrados.


