Un exempleado de una distribuidora de San Miguel de Tucumán seguirá detenido tras ser acusado de ingresar a robar a su antiguo lugar de trabajo y atacar violentamente a un excompañero con una llave tipo pico de loro. El hecho ocurrió el jueves 2 de julio, alrededor de las 9.40, en una empresa ubicada en calle Congreso al 500. Según el Ministerio Público Fiscal, la víctima sufrió fractura de nariz, la rotura de una pieza dentaria y un traumatismo en la zona ocular, por lo que la acusación fue agravada.
La causa está en manos de la Unidad de Robos y Hurtos II, dirigida por la fiscal Susana Cordisco. Durante una audiencia, el auxiliar de fiscal Ignacio Martucci presentó nuevas evidencias médicas sobre las lesiones sufridas por el trabajador.
A partir de ese informe, la Fiscalía reformuló los cargos contra el acusado, de 25 años, y pidió mantener la prisión preventiva que ya pesaba sobre él hasta el 3 de septiembre.
El juez interviniente hizo lugar al planteo del Ministerio Público Fiscal y confirmó la nueva calificación legal.
El acusado quedó imputado por robo agravado por haber causado lesiones graves, en concurso ideal con robo agravado por haber sido cometido con un arma impropia, en grado de tentativa y en calidad de autor.
Según la investigación, el sospechoso ingresó sin autorización a las oficinas de la distribuidora y se dirigió directamente al sector donde se realizaba el conteo de dinero.
Allí se encontraba un excompañero de trabajo, de espaldas a la puerta. De acuerdo con la acusación, el hombre lo sorprendió y, sin mediar palabra, comenzó a golpearlo en el rostro con una llave tipo pico de loro.
La Fiscalía sostiene que le habría dado alrededor de cinco golpes, mientras le ordenaba tirarse al piso y esconderse debajo del escritorio.
Mientras la víctima permanecía en el suelo, el acusado habría tomado $1.600.000 que estaban sobre una mesa y los guardó en una mochila negra.
Luego intentó escapar del edificio, pero no logró concretar la huida. Fue interceptado y reducido por empleados de la empresa en el hall de ingreso, donde quedó retenido hasta la llegada de la Policía.
La nueva evidencia médica fue clave para que la Fiscalía considerara las lesiones como graves y avanzara con una acusación más severa.


